ALMUÑÉCAR: MANDAN A UN AMERICANO A COMPRAR UNA BARRA DE PAN EL DOMINGO DE RAMOS Y VUELVE EL LUNES DESPUÉS DE PASCUA

Hombre con pan

Almuñécar, Granada. Todo empezó cuando Pilar Martín se disponía a preparar una buena perola de callos en la casa familiar de los Ramírez Martín (lugar en el que se encontraban para pasar la Semana Santa su marido, Paco Ramírez, su suegra, Leonor Barbero, su hijo, Pepe Ramírez, su hija, Laura Ramírez, el novio de Laura, John Smith y ella misma) cuando se percató de que se le había olvidado comprar el pan. Encontrándose su marido jugando al dominó con sus amigos, su suegra en misa, su hijo durmiendo y su hija alisándose el pelo, Pilar decidió encomendarle la tarea de comprar el pan al novio de la niña.

<< Mira que yo me hubiera acercado a comprar el pan, chiquillo>>, declaraba Pilar ante nuestros reporteros, <<pero es que estaba con la bata, los rulos… Y que se me echaba el tiempo encima con los callos. Pero que si llego a saber la que monta el pánfilo del John, despierto al Pepe, que mi niño otra cosa no, ¿eh?, pero comprar pan sí que sabe>>.

John Smith, de treinta y tres años de edad y natural de Nueva York (Estados Unidos), era la primera vez que pasaba la Semana Santa en España. Su novia, Laura, a la que había conocido en Nueva York hacía tan solo dos meses mientras ella gozaba de una beca de estudios en una prestigiosa escuela de diseño (y de las discotecas y bares de copas de la ciudad, de paso), apenas le había dado unos pocos datos del tema, ya que ella hace años que dejó de ser católica (ahora cree en la religión de Raticulí) y <<tiene la cabeza en otro sitio>>, según sus propias palabras.

Como Smith apenas entendía un par de palabras del español, lo único que supo es que su suegra le mandaba a comprar pan, pero no exactamente donde. Antes de salir de casa, eso sí, como buen hombre de mundo, John se hizo con un plano que encontró en la mesita de la entrada.

Una vez en la calle, John desplegó el plano. Convencido de que aquello era el mapa de las líneas del metro del pueblo, John se apostó en la avenida de Andalucía. Después de un rato esperando, empezó a ver que algo llegaba.

Horarios e itinerarios de la Semana Santa de Almuñecar 2016 (documento REAL)

            Tras visualizar numerosos programas de Mujeres, hombres y viceversa con su novia, Sálvame Deluxe y Menuda Noche junto a su amada Laura, John se había hecho a la idea de que en España todo era muy pintoresco, de ahí que no le diera importancia cuando lo que él creía que eran pasajeros del metro aparecieron ataviados con palmas y túnicas blancas. Tampoco le dio importancia al hecho de que el supuesto metro se moviera tan despacio, ya que de siempre había sabido que en Europa todo es mucho más lento que en Estados Unidos. Lo de Jesús sobre la borriquilla, la imagen del paso de esa mañana, tampoco le pareció raro. Lo que no llegó a entender es por qué no le dejaron meterse bajo el trono, que era el sitio que él creía que le correspondía como nuevo pasajero de tan curioso metro. Tras las numerosas protestas de los costaleros, John tuvo que acomodarse al final de la procesión, detrás de la banda de música.

<<Me parecía muy lento, pero con la música se llevaba bien, muy bien. La verdad es que estaba cansado de escuchar reggaetón, que es lo que le gusta a Laura, y las cornetas y los tambores me gustaron mucho>>, nos ha confesado John cuando le preguntamos sobre esta primera experiencia semanasantera.

Tras un par de horas de recorrido sin que John supiera muy bien donde tenía que comprar el pan (ni muy bien ni muy mal en realidad: no tenía ni idea), John se bajó en una calle desconocida para él y decidió esperar a la siguiente línea de metro. Como veía que no pasaba ningún medio de transporte público, John enseñó el plano a un viandante. Este, que no sabía inglés, le hizo ciertos gestos que John interpretó correctamente: la siguiente línea tardaría unas horas. Taylor entró en un bar para beber una cerveza mientras esperaba. Tras cuatro Alhambra Especial con sus correspondientes tapas de migas, boquerones fritos, montadito de lomo con queso y croquetas caseras (en ese orden), John salió a la calle, se sentó en un banco y se quedó dormido justo hasta el momento en el que vio pasar el la procesión de la tarde.  En esta ocasión, John intentó situarse bajo el trono de la Virgen de la Salud. Al ser rechazado por las costaleras, Smith se resignó a volver a la cola del paso.

Llegada la noche y encerrado ya el paso, algunos de los costaleros invitaron al americano a tomar unas cervezas. Sin saber cómo, John acabaría durmiendo de nuevo en un parque. Al día siguiente, volvería a intentar la hazaña de comprar el pan para su familia política. Nuevamente con el plano en mano, se fue a la avenida de Andalucía y esperó a que otro “metro pasara”.

Y así toda la Semana Santa sexitana. John estuvo en todas y cada una de las procesiones sin sospechar nunca que aquello no era un metro, pues el plano que siempre llevaba encima no le indicaba lo contrario.

<<Me gustó mucho el paso, con sus imágenes móviles. Me pareció verdaderamente emocionante, aunque en el centro de la plaza llegué a agobiarme un poco. Eso es mejor verlo desde un balcón. También me gustó mucho la procesión de Los Macarenos. Los niños de Almuñécar tienen mucha gracia, y que la cosa pasara por el barrio del Castillo, ¡todo un acierto!>>, nos ha dicho John con aire nostálgico en la mirada.

El americano paseaba con las imágenes, tomaba cervezas y tapas con los costaleros y penitentes y después de dormir la mona, volvía a la avenida de Andalucía para montarse en otro vagón. Así hasta el lunes después del Domingo de Resurrección. Ese día, como siempre, se apostó en medio de su avenida de cabecera para esperar al metro. Como pasaban las horas y este no acababa de pasar, John preguntó a un viandante, el cual le dijo en un español que él ya si entendía (después de compartir tantos momentos con la gente que formaba parte de las procesiones había acabado aprendiendo el idioma) que la Semana Santa ya se había acabado, que hasta el domingo del Corpus, dentro de unos cuarenta días, no habría otra procesión.

A John le había gustado lo del ritmo lento de España, pero lo de esperar cuarenta días le pareció demasiado, por lo que decidió buscar el camino de vuelta a la casa de Laura y su familia. Las reacciones al verle llegar no se hicieron esperar.

<<Cuando entró por la puerta, apenas le reconocí>>, ha declarado Pepe ante nuestros reporteros. <<Venía rojo como un bogavante (lo de llamarle gamba está ya muy visto; además, el John es más bien grande y regordete) y diciendo cosas como “vieho, lavin, que jarta tapah y de cervezah me he metío entre peso y ehpalda. ¿Y la chicha pa cuando, que tengo ya el buche vacío?”. A mi madre le dio un soponcio cuando le escuchó>>

<<O sea, que nos ha tenido preocupados toda la Semana Santa, y de pronto aparece rojo como un chorizo, sucio y más gordo que antes exigiendo que le demos de comer. ¡Qué disgusto, qué disgusto! >>, nos ha dicho Pilar.<<Hicimos bien en no llamar a la policía. Total, la niña no es que lo echara mucho de menos. Ella se puso delante de la tele a ver Cámbiame, Mujeres, hombres y viceversa y Sálvame, y no hizo ni ruido la criatura en toda la Semana Santa. Pues si ella no decía que llamáramos a alguien para buscarle, ¿para qué?>>

<<Tuvimos una pequeña riña el Domingo de Ramos>>, nos ha confesado Laura. <<Yo quería ver Cámbiame y él un programa de motos. Que se fuera un rato a por el pan, me pareció fantástico. Cogí el mando de la tele de mi cuarto y me puse a ver todo lo que me dio la gana. Cuando quise darme cuenta, ya habían pasado cuatro días. Ni siquiera sabía que no había vuelto. Pensaba que todavía estaría de morros y durmiendo en el sofá>>.

<<A mí lo de que el John ese se fuera de picos pardos toda la Semana Santa no me pareció raro>>, nos ha comentado la abuela Leonor. <<Eso en mis tiempos, cuando yo era joven, pasaba mucho. Mi Rogelio, que en paz descanse, una vez se fue a por tabaco y volvió a los tres meses. ¿Qué si lo eché de menos? Lo más mínimo. La verdad es que era muy pesado y muy machista. Ahora, escucha bien lo que te digo: lo de este John no tiene perdón de Dios. Me refiero a lo de presentarse en casa justo el lunes, que es el día que yo me pongo a ver el capítulo de The Walking Dead. Que lo podría ver el martes, que ya sale con el doblaje en español; pero que con los subtítulos de la versión en inglés yo me apaño el lunes, porque el muchacho ese desaliñao, el Daryl, me tiene loca perdía y tengo muchas ganas de ver si aparece ya el Negan ese, que dicen que es más malo que un dolor, que a su lado el Gobernador se va a quedar en pañales. Pues nada, que el tontaina ese del John no tuvo otra cosa mejor que hacer que aparecer el lunes justo cuando yo estaba viendo mi capítulo, ¡y me fastidió el momento, oye! Deseando estoy de que la niña se vuelva a Estados Unidos a hacer la tonta de las telas en la escuela esa y se lleve al tonto del novio>>.

Si bien Leonor se mostraba indignada ante nosotros, el que más enfadado estaba con John era Paco, el paterfamilias. <<¡Mal rayo parta el americano idiota!>>, gritó ante nuestros micros sin ningún pudor. <<Lo manda mi mujer a hacer una cosa tan sencilla como comprar pan, con la de panaderías que abren ya todos los días, también los días de fiesta, y lo chico que es el centro del pueblo, ¡y va y se pierde más de una semana! Que no le doy porque me da pena, ¡pero qué faena tan grande nos hizo con los callos del domingo! ¡Que nos los tuvimos que comer con los culos del pan bimbo, que era el único pan que quedaba en casa, oiga!>>

Hombre con pan 2

            Al cierre de esta edición, John nos manifestaba su intención de quedarse a vivir en Almuñécar para disfrutar de la ruta de las tapas y de las diferentes fiestas populares que se celebran en la ciudad de cara a la primavera. <<¡Yo no vuelvo a América ni harto vino, compae!>>, nos dijo con entusiasmo <<Y el año que viene me hago de una cofradía. Igual de la Virgen de los Dolores. O de San Juan. Bueno, ya lo pensaré. Lo que sí te digo es que a comprar más pan no voy, ¿eh?>>

La Monteoliva

One thought on “ALMUÑÉCAR: MANDAN A UN AMERICANO A COMPRAR UNA BARRA DE PAN EL DOMINGO DE RAMOS Y VUELVE EL LUNES DESPUÉS DE PASCUA

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *